El catálogo es una importante herramienta de venta, que potencia el valor de tu marca o empresa. Transmite credibilidad y prestigio.

En la actualidad, la impresión de catálogos y folletos corporativos se ha convertido en una manera muy efectiva de presentar a los clientes tus productos o servicios, y ofrecer una experiencia de comunicación más completa y cercana, en un contexto donde el público se vuelve más adverso en el espacio digital, donde las bandejas de entrada se llenan de un exceso de correspondencia por correo electrónico. El catálogo impreso despierta emociones que no se consiguen a través de los medios online.

Una empresa que ha dado el paso de imprimir su catálogo, ha tomado previamente una serie de decisiones que la hacen más seria y fiable.

Hay una gran variedad de posibilidades a la hora de diseñar un catálogo. En primer lugar, debemos tener en cuenta lo que queremos mostrar y el público objetivo.

Un catálogo de alta joyería y relojes difiere de un catálogo de material eléctrico o industrial, o un catálogo de una floristería, y eso puede hacer que nos decantemos por un soporte u otro. También puede condicionar el tipo de encuadernación a elegir. Veamos algunos ejemplos: Una encuadernación en cartoné o tapa dura sugiere elegancia, prestigio, lujo. Para un catálogo que se va a usar mucho en búsquedas de referencias una encuadernación en wire-o ó espiral puede que sea la más adecuada. Tal vez una impresión en un papel reciclado le da ese toque de naturalidad y respeto con el medio ambiente que buscas. ¿Lo ves ahora?

Es importante, sea cual sea el tipo de catálogo a imprimir, que previamente se haya planificado, diseñado y maquetado correctamente, facilitando la búsqueda de los productos, y haciendo que su uso y lectura sea agradable y cómoda para el cliente. Contar con un diseñador experimentado nos ahorrará muchos quebraderos de cabeza, y nos ayudará a transmitir mejor el mensaje.

Los tamaños más habituales son A4 y A5, 17×24 ó 21×21 si es cuadrado, esto es debido a que son tamaños estandarizados que aprovechan al máximo el tamaño del papel aunque podemos hacer tú catálogo en la medida personalizada que nos indiques.

En cuanto al papel, uno de los más utilizados es el estucado (o couché) mate y semimate. Es un papel satinado que permite una gran definición en las imágenes y no provoca brillos lo que facilita su lectura. Pero como hemos comentado anteriormente, dependiendo del tipo de catálogo a imprimir, o de los propios gustos, podemos imprimir en papel offset o cualquier otro papel, (con texturas, colores, etc)

También tenemos diversas opciones a la hora de encuadernar: Rustica cosida, Rustica fresada, Grapado, Tapa dura (cartoné), Wire-o ó Espiral. El estilo del catálogo, la cantidad de páginas o el uso que se le va a dar, puede condicionar la encuadernación a emplear. Si quieres conocer más acerca de los tipos de encuadernación visita nuestro artículo.

A su vez, para potenciar su capacidad de captar la atención e impresionar al cliente, podemos emplear algunos acabados especiales, barnices selectivos UVI para resaltar imágenes o textos, grabados con golpe en seco, troquelado de uñeros, stamping en oro, plata u otros colores, barnices con relieve, etc.

Tan importante como su diseño es su realización. Después de haber invertido tanto trabajo en la preparación de su catálogo, confíe su producción a una imprenta que garantice los mejores resultados. En Graphitis Impresores llevamos más de 25 años imprimiendo catálogos, siendo una de nuestras especialidades. Contamos con los medios técnicos más avanzados, y con un personal de dilatada experiencia y alta cualificación. Cuéntanos tu proyecto y deja que te ayudemos a hacerlo realidad.